viernes, 16 de noviembre de 2012

Los últimos delfines de Maui

El Cephalorhynchus hectori (delfín de Héctor o delfín de cabeza blanca) es una especie de cetáceo odontoceto que habita los mares de Nueva Zelanda siendo el más pequeño de los integrantes de la familia Delphinidae.
La forma del cuerpo es robusta sin hocico distinguible, como otras especies de delfines, tiene una aleta dorsal redondeada con bordes cóncavos. El pecho y el vientre son blancos, y sobre ellos una línea gris oscuro corre desde las aletas hasta los ojos y otra desde los lados a la aleta dorsal. Los adultos miden entre 1,2 - 1,5 m (los más pequeños de los delfines) y un peso de 40 -60 kg siendo las hembras ligeramente más grandes y pesadas que los machos.
El delfín de Héctor cuenta con 2 subespecies Cephalorhynchus hectori hectori y Cephalorhynchus hectori maui


C. hectori maui, el delfín de Maui, habita la costa noroeste de la isla norte de Nueva Zelanda y se encuentra en estado crítico de conservación con sólo 55 ejemplares en su medio natural.
El delfín de Maui es llamado por los maoríes "Tutumairekurai" (morador del mar) su nombre proviene de una leyenda sobre el dios maorí Maui, el cual pescó un poderoso pescado desde la Isla Sur (que era su 'canoa'). Al morir el pez se convirtió en tierra y nació la actual isla Norte de Nueva Zelanda, donde el extremo sur representa la cabeza y don de está la ciudad de Wellington, la capital neozelandesa, la boca. Los maoríes creen que al morir los espíritus de los humanos se transforman en 'tutumairekurai'


Distribución

La esperanza de vida de estos delfines es de veinte años y alcanzan la madurez sexual a partir de los siete. Los nacimientos se producen de dos a cuatro años, un factor que dificulta su repoblación para evitar la extinción.
El delfín de Maui realiza cortas zambullidas  para alimentarse con crustáceos o pequeños peces en el fondo del mar y se encuentra en peligro crítico principalmente porque es capturado en las redes de pesca o herido por las hélices de los barcos considerándose insuficiente los esfuerzos realizados por las autoridades de cara a su conservación.

Ejemplar muerto a causa de las redes de pesca.

 Entre las iniciativas destinadas a llamar la atención sobre el caso me ha gustado la de esta página que propone subir una foto apoyando la causa


A pesar de estar en las antípodas pienso sumar mi grano de arena a la causa, estas inteligentes crituras bien se merecen el respeto de la especie humana.




Mi contribución:


1 comentario:

Lucas Ferrez dijo...

Considero que todas las criaturas merecen respeto y nuestra admiración, no seríamos nada sin ellos, cada día veo como el mundo va acabando con muchas especies pero tambien veo como muchas más personas son como nosotros y les interesa hacer un cambio, me fui a vivir un tiempo a costa rica y ahi te podrás dar cuenta de como ellos manejan el ecoturismo incluso hay hoteles en Costa Rica que son ecológicos y sus parques ecológicos buscar cuidar la flora y la fauna.