martes, 7 de octubre de 2008

Escatología animal

Una de las formas de distinguir un biólogo (o un naturalista, no hace falta que sea titulado) en el campo de cualquier otro caminante es la especial predilección que sienten los primeros por observar, manipular y hasta fotografíar cacas de animales, en especial de mamíferos (aunque también egagrópilas de rapaces nocturnas).


Alguien ajeno al mundillo podría pensar en un fenómeno patológico o una desviación de la conducta ( y a lo mejor acierta) pero hay otros motivos :-)
Y es que la observación de mamíferos en libertad es bastante complicada debido a sus hábitos esquivos. La mayoría de los avistamientos, si los hay, suelen ser bastante fugaces, en muchos casos apenas si da tiempo a identificar la especie y hay que recurrir a otros métodos como son observar sus rastros, huellas y excrementos.
Tal vez lo que con más facilidad se encuentren en el campo sean los excrementos, ya que por lo general, madrigueras, restos de alimentación o marcas en árboles suelen estar más ocultas o en el caso de las huellas dependen del tipo de sustrato o de la climatología.
Pero si le prestamos atención los excrementos nos pueden proporcionar mucha información. Conviene fijarse en detalles muy concretos: donde está ubicado, color, tamaño, forma, contenido y olor (bueno esto último a veces no es muy agradable :-)).


Hay que decir que muchos excrementos serán atípicos, ya que forma, olor o color cambian según la alimentación del animal, no habiendo un patrón definido de excremento. Por eso, muchas veces es difícil asignarlos con seguridad a una especie y nos tendremos que fijar en otros detalles como huellas y otros rastros, hábitat, etc.
Sería bastante extenso hacer aquí una especie de guía de las distintas especies, además carezco de los conocimientos suficientes, así que me limitaré a tratar el excremento de la foto de abajo y sobre el resto dar unas pinceladas. Os dejo luego un enlace por si estáis interesados en ampliar el tema.

En primer lugar comentaros que en general los mamíferos no dejan sus excrementos al azar (salvo algunos ejemplares de 2 patas jeje :-)) : unos los entierran como el gato, otros los dejan en pequeños cuencos como el tejón (excava un pequeño agujero en el suelo). Algunas especies forman letrinas acumulándose varios excrementos en el mismo lugar, por ejemplo la gineta, el meloncillo, la marmota, el visón americano...
Y otras especies como zorros, armiños, martas, lobos, garduñas o nutrias utilizan sus excrementos para marcar el territorio, los dejan en lugares "llamativos" que no pasan desapercibidos y son fácilmente localizables. Entre ellos pueden distinguirse por el tamaño y por el biotopo que ocupan (p. ej. las nutrias estarán asociadas a las orillas de los ríos).
Dentro de este último grupo de "marcadores de territorio" está la caca de la foto. ¿Adivináis de que animal puede ser?


¿no?
...
Pues nada más y nada menos que de un Canis lupus, el lobo ibérico. La foto fue hecha en el P.N. del Xurés donde hay una población importante de esta especie (que por cierto está en expansión).
Los excrementos de lobo son grandes, cilíndricos, normalmente diferenciables de los de perro por su tamaño (de unos 10 a 15 cm. de longitud por unos 3 cm. de diámetro), presencia de restos de las presas, huesos y pelos de ungulados silvestres, y por su olor fuerte cuando son frescos. (este no es el caso) Presentan a veces varios cuerpos separados.
La ubicación de los mismos es otro factor a tener en cuenta, el lobo los utiliza como marcaje del territorio depositándolos en sitios visibles, cruces de caminos, cortafuegos, etc. Seleccionan sustratos conspicuos (principalmente plantas) y elevados, así éstos cumplen una función en la señalización olorosa y visual del lobo en puntos estratégicos y sustratos que aumentan su eficacia como marcas.

Ya véis que esto de las cacas es todo una ciencia. Si queréis saber más podéis visitar esta página

5 comentarios:

Arturo de las Liras dijo...

En el hábitat urbano se puede identificar fácilmente el animal ligado al excremento más común...el cochino amo de un perro.

la granota dijo...

:D

Me ha encantado. Me he acordado de un amigo que se fue a un campo de trabajo a León sobre lobos y volvió flipado por... ¿haber visto muchos lobos? Noooo, por haber visto tantas lindas cagadas!!

Y ahora también entiendo la manía de mis chuchos de hacer cagadas artísticas sobre superficies sobresalientes como una piedra, un tocón...

Gracias.

cósima dijo...

Me encanta este blog... siempre acabo aprendiendo cosas de esas que son casi imposibles olvidar.

akela dijo...

Has tocado a mi animal preferido el LOBO, me gustan hasta sus cacas...je,je, en serio me apasiona este animal ¡¡me muero por ver uno enlibertad!!! aún no lo he conseguido, pero lelgará el día.

Como bien dices afortunadamente y muy a pesar de mucha gente (expecialemnte cazadores y ganaderos) está en expansión y espero que así siga durante muchos años.

Un abrazo.

Furacán dijo...

Arturo, esos son caso aparte. Ni que ellos no fueran usuarios de la vía pública.

Granota, jejeje el instinto les tira.

Cósima, me alegro mucho, esa es un poco mi intención.

Akela, yo tampoco vi nunca uno en libertad salvo una vez en la carretera uno que cruzaba, o eso me pareció pero fue visto y no visto. Otra vez vi uno de un paisano que lo tenía para guardar una finca (hay gente pa tó) y la verdad es que cuando enseñaba los colmillos acojonaba bastante.

Gracias a tod@s por vuestros comentarios.
Un abrazo.