lunes, 18 de agosto de 2008

Hormigas

Por si os supo a poco el post anterior...
Las hormigas o familia Formicidae son uno de los grupos zoológicos más exitosos, no sólo entre los insectos. Se podría decir que es uno de los organismos que dominan la Tierra (a pesar de que la mayoría de las veces no seamos conscientes), con una biomasa aproximada del 10 al 15% del total de la biomasa animal en la mayoría de los ecosistemas. Juegan un papel clave en los ciclos de nutrientes, en el enriquecimiento del suelo y en una gran diversidad de interacciones.
Se conocen más de 12.000 especies. Las primeras aparecieron en el período Cretácico tardío, hace 100 a 120 millones de años y desde entonces se han extendido hasta ocupar todas las regiones biogeográficas del mundo. Son capaces de adaptarse a los más lugares inhóspitos, desde los –40ºC de de la tundra ártica a los 70ºC de los más ardientes desiertos.
Están emparentadas con las avispas (si os fijáis se parecen bastante).
Una de las características más notables de las hormigas, o la más, es su conducta social. Esto es, viven en colonias compuestas normalmente por:
  • Reinas: Una o varias dependiendo de la especie. Su misión es la puesta de huevos que darán lugar a machos, obreras y nuevas reinas. Refugiada en el interior del nido y protegida por su ejército de pequeñas hormigas. La reina de la colonia goza de una vida excepcionalmente larga; la reina de la mayoría de las especies vive 5 años o más.
  • Machos: Su cometido es la fecundación de futuras reinas. Provienen de huevos que en su día no fueron fecundados.
Estos individuos, reinas y macho, poseen alas totalmente desarrolladas y se dispersan en un vuelo nupcial. Las hembras son fecundadas una única vez y guardan el esperma de por vida. Tras la cópula, el macho muere y la hembra pierde sus alas. A continuación la nueva reina se dedica a la construcción del hormiguero. Al principio se alimenta de las reservas proporcionadas por sus propias masas musculares alares y mas adelante se nutre con parte de su puesta.
  • Obreras: Son hembras ápteras (sin alas) que provienen de huevos que si fueron fecundados en su día. Su misión es la recolección de alimentos y el cuidado y la defensa del hormiguero. Las obreras no siempre son iguales: algunas especies tienen dos o más castas como las "hormigas soldado" o las "hormigas despensa" que almacenan alimento en el interior de su cuerpo.En contraposición con la reina una obrera vive, de media, solamente una semana, pero consigue juntar una cantidad de alimento que supera de 15 a 20 veces su propio peso.


2 tipos diferentes de obreras, no conozco mucho las especies de hormigas pero por las cabezotas cuadradas diría que son del gº Messor

Las hormigas son insectos holometábolos, es decir, se desarrollan mediante una metamorfosis completa, pasando por las siguientes fases: huevo, larva, pupa y finalmente adulto (imago). En estado larval una hormiga no posee extremidades, por lo que queda a cargo de otras hormigas adultas. El estado de pupa es en el que la larva sufre la metamorfosis en adulto, y puede tener lugar dentro de un capullo de seda o no, según la especie. La diferencia entre reinas, obreras y las diferentes castas de obreras cuando existen, es determinada por la alimentación durante el estado larval. Tanto las larvas como las pupas deben mantenerse a una temperatura y humedad que aseguren un desarrollo adecuado, por lo que a menudo las hormigas las trasladan entre las diferentes cámaras de crianza de la colonia, en búsqueda de las mejores condiciones.
La comunicación entre las hormigas se produce principalmente a través de feromonas. Debido a que la mayoría de los tipos de hormigas están todo el tiempo en contacto con el suelo, estos mensajes químicos están más desarrollados en ellas. De este modo, por ejemplo, cuando una hormiga recolectora encuentra una fuente de alimento, deja un rastro químico en el suelo en su camino de vuelta a casa. Cuando se encuentra con otras hormigas, les comunica el hallazgo regurgitando parte del alimento y las invita a seguir el rastro mediante señales táctiles. Cuando éstas vuelven también al hormiguero, refuerzan el rastro, atrayendo así a más hormigas, hasta que la comida se termina, de forma que a partir de ese momento el rastro no es reforzado y se disipa lentamente.
Existen diferentes tipos de hormigueros:

    • Subterráneos: bajo tierra
    • Arborícolas: Las hormigas viven en el interior de viejos árboles o de sus cortezas
    • No crean nido: especies que invaden hormigueros de otras especies.

Algunos comportamientos interesantes

Es bastante conocida la relación de mutuo beneficio existente entre las hormigas y los pulgones. Las hormigas obtienen un jugo azucarado expulsado del abdomen de los pulgones a cambio de protección. Se han citado casos de especies que incluso introducen pulgones en sus hormigueros y los colocan sobre las raíces de las plantas.
Otro caso conocido es la simbiosis entre un hongo y las "hormigas defoliadoras". Las hormigas cultivan este hongo en cámaras especiales utilizando como sustrato trozos de hojas. De esta manera el hongo asegura su propagación en el tiempo y la hormiga obtiene alimento que es el propio hongo.
Las relaciones entre dos especies diferentes de hormigas pueden ser de diversos tipos. Hay casos en que ambas ocupan el mismo nido. Otras hormigas son esclavistas. Formica sanguinea se lleva los capullos de los nidos de F. Fusca y cría obreras ulteriores en sus propias colonias, sumándolas a su fuerza de trabajo y sin que produzcan problemas de aceptación. Otras hormigas son parásitos sociales. Anergates atratulus no tienen obreras. Su reina, desamparada, invade los nidos de Tetramorium caespitum y hace que las obreras de ésta cuiden sus huevos. La relación puede acabar con la muerte de la reina Tetramorium, completándose así la conquista.
Las obreras tienden a tomar riesgos mayores a medida que envejecen. Ciertas actividades arriesgadas, como buscar comida lejos del nido, son realizadas principalmente por hormigas que están llegando al fin de su vida útil.

2 comentarios:

cósima dijo...

Curiosa forma de reproducirse. Inmediatamnete me vino a la cabeza la Pasionaria con aquello de "Hijos sí, marido no!".

Aburiño!

Clemente Alonso McKernan dijo...

Muy bueno la entrada. Siempre me han fascinado las hormigas y he aprendido algunas cosas que no sabía leyéndote hoy. ¡Qué inteligente el nido (el colectivo, como ente)!, siendo las hormigas tan pobres neurológicamente hablando. En fin, ya sabes que me gusta mucho este blog, tengoq ue procurar entrar más a menudo.

Por cierto, ójala fueran todos los campeones como Noya o Nadal en cuanto a personalidad. Qué gran ejemplo sería para los chiquillos para que fuéramos, con el tiempo y como colectivo, algo menos gilipollas (o como dice un amigo mío "gelipollas", que es aún peor. Un saludo!