viernes, 21 de septiembre de 2007

Un cordero con piel de lobo

Aquí os traigo uno de esos animalillos que va de farol por la vida, la culebra viperina o Natrix maura como se le conoce por su nombre científico.


Como su nombre indica esta serpiente se asemeja en aspecto y actitud a una víbora. Tiene una cabeza bien diferenciada del cuello y cuerpo relativamente grueso y cuando se siente amenazada adopta una postura semejante a sus "peligrosas" primas.
Pero nada más lejos de la realidad, este reptil es completamente inofensivo para el ser humano, no posee ni veneno ni la estructura para inocularlo. Es más, esta pobre serpiente es presa de multitud de animales: ratas y hormigas se comen sus huevos, de recién nacidas pueden ser presas de ranas verdes y peces y de grandes se las comen aves como garzas, cigüeñas, ratoneros, aguiluchos, cuervos, mirlos, etc. Incluso se ha visto a gorriones!! comiéndolas recién nacidas.

Se distinguen muy fácilmente de las víboras en que como veis en la foto esta serpiente tiene las pupilas redondas mientras que los ojos de las víboras tienen las pupilas alargadas como las de los gatos (Así y todo, aunque sea inofensiva, si veis alguna no os recomiendo cogerla puesto que excretan con frecuencia desde la glándula anal un líquido blanco muy pestilente que luego se queda en las manos y en la ropa)


Su colorido y diseño son muy variables, pero nunca de tono uniforme. Muchas veces tienen un dibujo dorsal en zigzag como podéis ver en la foto.
Puede llegar al metro de longitud, siendo normalmente menor 60 -70 cm


Es principalmente diurna y muy acuática, de hecho también se la conoce como culebra de agua (junto a las demás componentes del género Natrix). Nada y bucea con gran habilidad y se alimenta de peces y anfibios.


Con respecto a la reproducción (que siempre suele ser lo más interesante :-)) tiene dos períodos de celo, uno en Primavera, y otro en Otoño (aunque en la mayoría de los casos la reproducción en este segundo período no es llevada a término).
Lo más común es que varios machos se reúnan alrededor de una hembra. A veces los machos pueden oponerse entre sí con tal ímpetu que ninguno llega a aparearse y otras veces es la hembra la que elude el acoso de los excitados machos (si es que son unos pesados :-))
Cada macho trata de ponerse al lado de ella o encima. Luego durante la cópula, el macho reposa sobre el dorso de la hembra y la golpea suavemente con la cabeza, mientras mantienen las colas enrolladas (que bonito :-)) A todo esto la hembra es más grande y por tanto más fuerte, así que si trata de irse del sitio puede llevarse al macho con ella. La cópula los mantiene unidos en general largo tiempo -hasta 70 minutos en cautividad se ha llegado a medir- Cada hembra puede realizar varios acoplamientos y retener espermatozoides viables durante varios años.

La puesta suele tener lugar entre mayo y agosto y consta de un número muy variable de huevos (de 4 a 30 pero pueden ser más, a mayor tamaño de la hembra máyor puesta), siendo lo más frecuente en torno a una quincena. Las crías nacen después de uno a dos meses.

4 comentarios:

Pep dijo...

... es posible que si se sienten acorraladas se enfrenten levantando la cabeza, y soltando un amenazante silbido? ... se me cruzó una con la bici ... pero creo que era más grande ... ocupaba casi todo el camino ... al menos me lo pareció ...
Harry Potter conoce el lenguaje Parsel ... lo he visto en la tele ...
Salud

Furacán dijo...

jajaja... si es cierto el lenguaje Parsel... ummmm estas mas que levantar la cabeza la aplanan en forma de T o se hacen las muertas... las viboras de verdad son más agresivas aunque sólo si se ven acorraladas... lo de levantar la cabeza eso me parece ya típico de las cobras o de las serpientes de cascabel de las pelis pero aquí no debería haber jejeje, no sé...
Dicen también que hay "mouras" encantadas que se convierten en mujeres al besarlas... a lo mejor viste una de esas :-))

Fastfood dijo...

Me encantan las serpientes y no comprendo porque la gente les tiene tanta mania... Es comprensible tenerles respeto por si acaso porque nunca se sabe, pero ¿asco?. ¡Saludos!

Furacán dijo...

Si tienes razón. A mi también me resulta incomprensible ese odio que se les tiene a las serpientes. Hay gente que es ver una y si no la aplasta no se queda tranquila...
No sé, hay quien dice que el miedo a las serpientes es algo innato, que proviene de cuando nuestros antepasados vivían en la sabana... quizás tengan razón.
De todas formas cuando se aprende un poco acerca de estos animales resulta que son muy interesantes y muy necesarios.
Un saludo fastfood!