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domingo, 19 de agosto de 2007

Caballitos del diablo

Como continuación de mi entrada anterior de libélulas hoy voy tratar de sus primas, las señoritas o caballitos del diablo. Seguimos dentro del orden Odonata pero estas ya pertenecen al suborden Zygoptera. Son muy fáciles de distinguir de los Anisoptera porque además de tener un aspecto más pequeño y frágil cuando se posan pliegan sus alas. No alcanzan tampoco las velocidades de sus parientes y su forma de volar es diferente. A veces incluso se convierten en sus presas. Son también carnívoras pero se alimentan de especies más pequeñas.
A nivel de especie son muy difíciles de determinar por lo menos de visu ya que su coloración varía entre machos y hembras y muchos caracteres diagnóstico no son observables a simple vista así que no sé a que especie pertenecen los ejemplares de las fotos. Si alguien lo sabe sus comentarios son bienvenidos.
Esta primera que veis pienso que es un Calopterix virgo hembra. Una especie bastante extendida en la que los machos tienen las alas azules y la hembra pardas. Es muy chula aunque mi foto deje mucho que desear.


Esta otra ya es una especie diferente, con unos colores más discretos. Podéis observar como sus alas están plegadas y como sus ojos están separados (al contrario que las libélulas)


Ahora os voy comentar algo de la parte para mí más interesante, la reproducción.
De primeras los riuales de apareamiento hasta parecen románticos con su postura en forma de corazón pero en realidad muchas veces son bastante violentos y a las hembras sobre todo no creo que les haga mucha gracia.
El aparato reproductor de los caballitos ( y libélulas) macho es ya de por sí curioso, único entre los insectos. Hay 2 grupos de órganos sexuales: en la punta del abdomen están los testículos; en la base, detrás de las alas hay un pene y una pequeña bolsa que almacena esperma. Antes de copular el macho tiene que practicamente "autoinseminarse", transferir el esperma de los testículos a la bolsa de almacén y de ahí al pene.
Ahora viene lo mejor, el individuo en cuestión una vez "cargado" debe agarrar a la hembra por el tórax y sujetarla en la posición de tándem con los cercos (esas estructuras que tienen en la parte final del abdomen). Esta especie de tenazas encajan perfectamente con una placa que presentan las hembras en el tórax o detrás de los ojos.

Estructura en tándem, es común verlas volar así

Una vez que se ha formado el tándem, y la hembra está receptiva claro, ella dobla la punta del abdomen para que la vagina entre en contacto con su pene y la pareja adquiere la postura en forma de corazón.
Y aún hay más, los machos no se limitan sólo a transferir esperma sino que también retiran el que ha quedado depositado en los organos receptores de la hembra de apareamientos anteriores con otros machos.


Esta foto es muy mala, perdón por el enfoque, es sólo para que veáis mejor como seguiría el movimiento

Visto esto os podéis imaginar que los machos son muy celosos tras la cópula se dedican a vigilar y hostigar a las hembras y las incitan a desovar nada mas aparearse, no sea que venga el listillo de turno.
Y así es la vida de estos bichines, ya véis que no tienen nada que envidiar a las telenovelas :-))

lunes, 13 de agosto de 2007

Una libélula

A veces no hace falta ni salir de casa para ver cosas interesantes :-))
El otro día al atardecer este bichín vino a mi balcón a hacerme una visita (o a posar para el blog jeje). Se trata de un ejemplar de Aeshna grandis o libélula parda. Ya sé que la foto no es para figurar en National Geographic precisamente pero en mi disculpa diré que ni las condiciones de luz eran las ideales ni mi cámara es de las pro, ni fue fácil de enfocar estando en el techo. Aún así creo que se pueden apreciar bien algunos detalles.


Os hablo un poco de estos bichos; Las libélulas forman junto con los caballitos del diablo el orden Odonata (odontos= diente). Como os podéis imaginar por el nombre todos los insectos de este orden son depredadores, el terror de mosquitos, moscas, mariposas y polillas (pero no pican a las personas eh!! no hay porque temerlas, son muy beneficiosas). Capturan sus presas en vuelo gracias a que sus patas llevan una formación espinosa para este propósito.
Su hábitat natural son los bosques de ribera y cercanías de lagos, charcas, ríos, etc. ya que sus larvas son acuáticas. Éstas viven en los fondos de aguas estancadas y son carnívoras también, se alimentan de larvas de insectos, pequeños peces y renacuajos.
Esta especie en concreto tiene metamorfosis de 2 a 3 años.

En su forma adulta son unas auténticas cracks del vuelo, baten sus alas anteriores y posteriores de manera alterna lo que les proporciona una gran maniobrabilidad. Pueden volar como les da la gana; hacia delante, hacia atrás, quedarse suspendidas en el aire y alcanzar grandes velocidades (hasta 85 km/h he leído por ahí).
Otro aspecto destacado son sus ojos, tienen un campo visual de aproximadamente 360º (imaginaros lo que eso, una vista panoramica total) y pueden ver a su presa hasta a 12 m de distancia.
Una curiosidad es que debido a la forma de sus patas no pueden caminar pero volando como vuelan para que lo necesitan :-)).
La especie de la foto está muy extendida, al menos por Europa, es bastante grandota, 5 - 6 cm de longitud aunque lo cierto es que quedaría enana si la comparamos con sus abuelas del Carbonífero, especies como Meganeura monyi llegaron a tener más de 70 cm de envergadura.
Bueno, para no meter más rollo hoy, otro día os hablo de la reproducción de estos insectos que es muy interesante.