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jueves, 22 de abril de 2010

Pelophylax perezi

Pues aquí tenemos tenemos al animalito que se ocultaba en la anterior imagen.


Una rana común o rana verde o rana perezi ( Pelophylax perezi es el nombre científico actual) y lo dejo ahí porque a veces a las ranitas se les da por hibridar y complicarnos la vida.
A pesar de que se le llamen comunmente rana verde en realidad la coloración es muy variable. Como en el ejemplar de la foto muchas presentan coloración pardusca en lugar de verde, otras son completamente verdes y en otras el verde se torna a pardo hacia la parte posterior, con manchas oscuras. En este caso lo que nos permite diferenciarla de otras especies de ranas es esa línea media dorsal de color verde intenso que podéis observar. Ésta es bastante habitual y es característica de la especie.La perezi una rana endémica de la Península Ibérica y el sur de Francia (aunque ha sido introducida en algunas de las Islas Baleares, Canarias, Azores, Madeira y también en dos localidades al este de Inglaterra) apareciendo hasta casi los 2400 m de altitud.
Son ranas de aspecto robusto, tamaño mediano tirando a grande. Los adultos suelen medir entre 5 y 10 cms. (de hocico a cloaca) pudiendo alcanzar los 11 cm de longitud en las hembras que son más grandes en promedio que los machos(aunque no suele sobrepasar los 8 cm)
Poseen unas patas posteriores largas y muy potentes (pueden llegar a saltar hasta 2 m) con palmeaduras interdigitales que llegan a cubrir las más tres cuartas partes de la longitud del dedo más largo. Las patas anteriores son también fuertes pero con los dedos libres. Los machos en celo presentan el dedo pulgar abultado.

Delantera-trasera

El morro es redondeado, los ojos son grandes, con la pupila horizontal, y muy salientes. El tímpano es conspicuo, de tamaño algo menor al del ojo, y los pliegues glandulares dorsolaterales están moderadamente desarrollados. El vientre es de color grisáceo-blanquecino pudiendo presentar también algunas manchas.

Aquí podéis ver la comparación con una rana bermeja.


Es una especie estrictamente acuática, apareciendo en todo tipo de masas de agua, aunque preferiblemente en ambientes permanentes. Es el anfibio más resistente y con menos limitaciones de los que pueblan la Península. Se han encontrado ejemplares en el interior de cuevas, en fuentes termales con temperaturas entre los 25 y 30 ºC o incluso en arroyos de montaña con temperaturas de 3 ºC pudiendo también frecuentar aguas eutróficas con un cierto grado de contaminación.
Desarrollan su actividad tanto de día como por la noche. Los adultos toman frecuentemente el sol alrededor de los cuerpos de agua, donde también cazan. Cuando detectan la presencia de un depredador se lanzan hacia el agua como mecanismo de defensa (como cuando me vieron a mi)
Fundamentalmente se alimentan de invertebrados, sobre todo insectos. De forma ocasional se puede alimentar de pequeños vertebrados, como peces, aves, otros anfibios y reptiles. También puede practicar el canibalismo con ejemplares más pequeños y renacuajos.
Estro de adultos, mientras son renacuajos se alimentan de algas, detritos y plantas de las masas de agua donde crecen.
Alcanzan la madurez sexual con dos años de edad mientras que las hembras lo hacen con uno. Los machos suelen marcar un pequeño territorio, que abarca una superficie de agua y parte de la orilla. Los individuos en celo se encuentran en primavera (de marzo a mayo), si bien ese periodo puede ser diferente según la latitud. Se han relacionado con el cortejo dos formas de canto de los numerosos que emiten los machos.
El período reproductor se extiende fundamentalmente hasta julio y tiene lugar principalmente en cuerpos de agua permanentes. Los adultos seleccionan negativamente como hábitats reproductores ambientes con escaso recubrimiento de vegetación de ribera.
El amplexo es axilar y la puesta se realiza en las mismas charcas donde viven habitualmente. Las hembras pueden desovar entre 2000 y 7000 huevos, con una media de unos 2300, que suelen adherirse a la vegetación y al sustrato, pero también pueden encontrarse flotando en el agua. Son de color parduzco y miden de 1-2 mm de diámetro
Los renacuajos emergen del huevo en 5-8 días y la metamorfosis comienza en 8-12 semanas, Los renacuajos pueden crecer hasta los 111 mm, pero lo habitual es que lo hagan entre 60 y 70 mm.


La duración del desarrollo larvario suele ser de dos meses aunque algunos renacuajos pueden pasar el invierno en ese estadio.
Llegan a vivir hasta 6 años, aunque lo más habitual es 2 ó 3.
Es una especie abundante y ampliamente distribuida aunque al igual que el resto de anfibios se enfrenta a diversas amenazas como la destrucción de sus hábitats (por mi zona se están llevando a cabo desbroces muy agresivos en orillas de los ríos), la contaminación de las aguas, la introducción de especies exóticas o incluso en este caso, puntualmente a nivel local, algunas poblaciones se han visto afectadas por la recolección para su consumo.


Para saber más:

domingo, 4 de octubre de 2009

Croac!

Heket o Eqet era el nombre de una de las deidades benéficas mencionadas en los Textos de las Pirámides del Antiguo Egipto. Su culto se data ya en las primeras dinastías. Era considerada hija de Ra y la esposa de Shu Es y cada mañana asistía al nacimiento del Sol.
Fue considerada también una de las diosas de las embarazadas, llamada "La que hace respirar", pues daba el soplo de vida al recién nacido, colocándole el anj ante la nariz.
Por ayudar en la resurrección de Osiris, también se la consideraba ayudante de los difuntos en su renacimiento. En su amuletos figuraba la frase "soy la resurrección"
Ahora os estaréis preguntando a cuento de qué viene esto, ¿este no era un blog de naturaleza?
Pues bien, hay unas cuantas razones por las que esta entrada me pareció apropiada. Algunos ya sabréis que esta semana murió mi pc y al formatarle el disco duro me perdieron muchísima información y fotos. De hecho perdí todas las fotos del último año y medio y mucho material que tenía para poner en este blog :-(
La vida sigue, no hay más remedio, e intentaré que a pesar de la debacle el blog también.
Y que mejor forma de hacerlo que con un símbolo de la resurreción. Porque sí, da la casualidad de que Heket era representada como una rana, o como una mujer con cabeza de rana.


Hoy al volver a casa me he encontrado con esta ranita. Era muy pequeñita y estaba en medio de la acera. Un hábitat un poco raro para una rana.


Como estaba en grave riesgo de ser aplastada y la dirección que llevaba no presagiaba nada bueno no dude en cogerla y llevarla a un sitio más seguro. El río estaba a unos 100 m y hasta allí la llevé.


Be free!

Espero que ahora sus instintos la lleven a un lugar más apropiado :-)
Sobre su identificación dudo un poco, si alguien es capaz de identificarla o aportar alguna idea le rogaría que dejara un comentario. Ese color verde y el comportamiento tan raro me desconcierta pero creo que puede ser una rana patilarga (Rana iberica), porque me parece que son las que tienen menor tamaño del género y es un endemismo de la Península especialmente abundante en Galicia. En este caso se trataría probablemente de un macho ya que las hembras son un poquito mayores.
El dorso normalmente es pardo pero puede variar muchísimo tanto en tonalidades como en patrones de manchas así que no es un buen caracter para la identificación.
En R. iberica del morro se extienden hacia atrás dos manchas muy oscuras, en ocasiones negras, que se van ensanchando, pasan por el ojo y continúan hacia atrás hasta cubrir el tímpano, limitadas por abajo por una línea clara, bien marcada. Esto es así en la de la foto pero lo mismo ocurre en otras especies de ranas.
En los costados son frecuentes las manchas negras, y en las patas bandas oscuras. El calificativo de patilarga se debe a la longitud de sus patas traseras que sobrepasan el morro al doblarlas hacia delante (esta es una prueba identificativa que se suele hacer pero que en esta ocasión no hice)
El vientre es claro, casi blanco, que en muchas ocasiones puede presentar manchas oscuras, principalmente en la garganta. Los ojos son grandes y salientes; el iris puede ser rojizo o dorado, con reflejos metálicos; la pupila es horizontal como corresponde a las ranas. Hasta aquí todo parece coincidir.
Aunque ésta estaba en la acera en medio del pueblo, en caso de que sea la especie descrita su hábitat natural está en orillas de ríos, regatos, etc. y también en prados húmedos. Es una rana de montaña que puede llegar hasta los 2000 m de altitud.
Son activas tanto de día como de noche, siempre dependiendo de las condiciones ambientales (de día aparecen con tiempo húmedo pero su actividad es mucho menor que de noche aunque los individuos juveniles son algo más diurnos)
Se alimentan principalmente de arañas e insectos. El periodo de celo es variable, y muy amplio. El mas habitual es desde finales de noviembre hasta marzo.
La puesta consta de entre 100 y 450 huevos, agrupados en masas globosas que se van al fondo o bien se quedan entre plantas. Los huevos son de color oscuro, de unos 3 milímetros de diámetro. Los renacuajos pardo-grisáceos, generalmente con manchas claras en cola y dorso. La metamorfosis se completa a los 3 meses.
No está considerada como especialmente amenazada pero visto el declive que están sufriendo los anfibios en general no debería descuidarse su protección. Por supuesto que su captura está prohibida. Ésta al menos vivirá un poco más. Pueden vivir hasta 9 años y la madurez sexual la alcanzan a los 2, ojalá tenga una larga vida.

Espero que os gustara la historia, especialmente a Granota jejeje

jueves, 19 de marzo de 2009

Sapo común

El sapo común (Bufo bufo) es junto a la rana común, el anfibio más popular y conocido de los presentes en nuestro país, y también el de más amplia distribución.
Son animales solitarios, predominantemente crepusculares y nocturnos. Durante el día permanecen ocultos bajo piedras, hojarasca o troncos si bien en ocasiones se les puede encontrar a plena luz del día como este de la fotos (que por cierto muy bien no debía de estar)
Tienen una actividad muy terrestre y se les puede encontrar bastante alejados del agua, a la que sólo acuden para reproducirse o para hidratarse, se esconden siempre en el mismo lugar y tienen una hibernación de octubre a marzo.


Su aspecto general es robusto, alcanzando a veces hasta 20 cm. de longitud en algunas hembras (lo normal: machos 6 - 8,5 cm, hembras 7 - 12 cm) Poseen una cabeza no muy grande en relación al tamaño del cuerpo, algo aplastada, ancha y con un desarrollado arco supraciliar o ceja. El hocico es corto y redondeado. Las glándulas parótidas son alargadas, muy desarrolladas, y los tímpanos, de la mitad de tamaño que las pupilas, son poco visibles.

Glándulas parótidas


La pupila es horizontal, y el iris de un color rojizo (fijaros), característica esta suficiente para diferenciarlo de otros anuros parecidos.

Su piel es rugosa con abundantes verrugas distribuidas por todo el cuerpo. El diseño de la piel es muy variable, aunque dominan los tonos de fondo marrón o rojizo, salpicados de manchas irregulares más claras de color crema o amarillento. Dependiendo de las regiones pueden ser desde casi completamente negros a otros diseños pálidos, incluso verdosos. El vientre es blanquecino salpicado de manchas oscuras.



Las patas anteriores son cortas con cuatro dedos y dos tubérculos en las palmas. Las posteriores son más largas y tienen cinco dedos con membranas interdigitales poco desarrolladas. Habitualmente se desplaza andando, aunque tiene capacidad para el salto, una de las características que sirven para diferenciarlo del sapo corredor.

A mediados del invierno o bien entrada la primavera, dependiendo de la altitud, los sapos entran en celo. Esto ocurre cuando la temperatura media se sitúa en torno a los 12ºC (con temperaturas por debajo de 5ºC no salen de sus refugios). Las hembras tienen una talla muy superior a los machos, cosa que se puede apreciar al encontrar con una pareja en apareamiento (esta posición se denomina amplexo). Las patas delanteras de los machos son mas largas y durante el celo muestran unas callosidades oscuras en los tres primeros dedos de las manos y un tubérculo carpiano que le permiten agarrar fuertemente a la hembra.
Son muy fieles con los puntos de agua que utilizan para reproducirse y cada año realizan auténticas migraciones, desde sus territorios de campeo hasta ellos (y para su desgracia muchos dejan su vida aplastados en las carreteras). Los machos son los primeros en llegar y esperan en el agua a las hembras, que acuden unos días después. No tienen saco bucal por lo que el canto de reclamo ("ork, ork...") es apagado, algo metálico. El número de machos es más elevado que el de hembras, por lo que se producen auténticas batallas campales para conseguir subirse encima de una de ellas. El amplexo es axilar y resulta curioso observar en ocasiones a varios machos abrazados a una misma hembra, a ejemplares de otras especies, individuos muertos o incluso a objetos inertes (punteras de botas, etc..). Este fragor produce a veces la muerte de la hembra por ahogamiento o asfixia. Los machos permanecen más tiempo en las charcas, a la espera de aparearse con varias hembras. Estas no permanecen más que el tiempo necesario para aparearse y poner los huevos. La puesta es la mas numerosa entre nuestros anuros (algunos autores han contabilizado por encima de los 12.000 huevos). Los cordones de puesta miden varios metros de longitud, y tienen varias filas de huevos de color negro. Conforme la hembra los va depositando en el agua, el macho los fecunda y son enrollados sobre las plantas y ramas sumergidas o directamente en el lecho.
La eclosión de las larvas se produce a los 5-15 días, dependiendo de la temperatura del agua. Los pequeños renacuajos, de unos 4mm, se dispersan por la charca y suelen situarse en las orillas cerca de la superficie, con el fin de acelerar su desarrollo al estar estas zonas mas expuestas a la radiación solar. Son detritívoras y se alimentan de algas, materia vegetal sumergida, detritus, fitoplacton, etc.


Tanto las larvas como los huevos contienen varias toxinas, por lo que no son poco apetecibles para sus depredadores. Aun así larvas de libélulas, escorpiones acuáticos, peces, larvas de salamandra, etc. dan buena cuenta de ellas. El desarrollo larvario dura de 2 a 4 meses, en función de la temperatura del agua y la disponibilidad de alimento. Al finalizar la metamorfosis los pequeños sapillos de apenas 1,5 cms. de longitud, abandonan el agua y permanecen en los alrededores de la charca alimentándose de pequeños invertebrados. En años óptimos los juveniles tapizan el suelo que rodea a las charcas de puesta, escondidos entre la vegetación y bajo las piedras. Es toda una estrategia de reproducción masiva: la sobreabundancia desborda a corto plazo a los predadores.
La vida media es de unos 10 años y su longevidad máxima es de 30 años.
Los sapos se alimentan de escarabajos, hormigas, miriápodos, larvas de insectos y lombrices. Los grandes ejemplares también pueden alimentarse incluso de crías de ratón recién nacidas. Son muy diestros y hábiles a la hora de capturar a sus presas; se quedan totalmente inmóviles esperando a que llegue alguna presa desprevenida y entonces, con una gran velocidad, sacan su lengua protráctil y engullen a la presa.
Por su parte ellos también sirven de alimento a una amplia variedad de animales, en especial las culebras viperina y de collar, las víboras, rapaces nocturnas y diurnas y diversos mamíferos carnívoros, como turones, ginetas y tejones. Destacar también que una especie de mosca (Bufolucilia bufonivora) deposita sus huevos sobre el cuerpo de los sapos, posteriormente las larvas se introducen en el cuerpo y literalmente los devoran vivos, hasta causarles su muerte. Su principal mecanismo de defensa es la huida, ayudados por una piel abundantemente cubierta de mucosidad y por su excelente capacidad para saltar. Las toxinas presentes en la piel son potentes y algunos mamíferos que intentan comérselos pueden sufrir graves secuelas (cuidadín si tenéis perros). La nutria y otros mustélidos se cuidan mucho de despellejar al sapo antes de su ingestión. Aparte de la toxicidad de la piel, y de la secreción venenosa de color amarillento que segregan por las glándulas parótidas, poseen otro mecanismo de defensa muy curioso, que consiste en hincharse de aire, levantar las patas traseras y agachar la cabeza, consiguiendo de este modo un notable aumento de volumen y dificultando su ingestión, sobre todo por parte de las culebras.

Debido a su aspecto poco agraciado, desde la antigüedad ha estado asociado a multitud de leyendas negras que no lo han beneficiado mucho. Hoy en día la transformación y destrucción de los escasos puntos acuáticos que tradicionalmente utilizaba para reproducirse, los atropellos que sufren cuando se desplazan a sus lugares de reproducción, la contaminación de arroyos y la introducción de fauna alóctona, hace que la especie se encuentre en franco retroceso o incluso que desaparezca de muchos lugares donde anteriormente habitaba. Cada vez hace menos honor a su apellido de “común”.
Otros factores recientemente detectados, son las mortandades de larvas debida a unas radiaciones solares excesivas, al disminuir la capa de ozono y las infecciones producidas por un hongo, que produce mortandades masivas.
La parte positiva es que poco a poco se está cambiando la actitud de la gente ante los sapos y ya se empieza apreciar su importancia como ayudantes gratuitos frente a plagas del campo.